A mis amigos los pescadores de Manzanillo

Hablar de nuestras empanadas parece algo fácil, porque diariamente la encontramos en diversos lugares, y en nuestra cocina. Es por ello que en esta entrega, les hablaré de momentos especiales, que siempre estarán asociados a este delicioso alimento que nosotros los venezolanos consumimos constantemente.

Creo que uno de los recuerdos que atesoro más en mi memoria, son las deliciosas empanadas margariteñas, cuando me levantaba temprano y miraba esa vista espectacular de la playa de Manzanillo, donde estaba de vacaciones con mi primera esposa y mi hija Rosana del Pilar. Me iba a caminar al pueblo de Manzanillo, muy cerca del Town House donde me alojaba en esa temporada. Mi idea era recorrer el pueblo y comer esas deliciosas empanadas de cazón o pescado, generalmente cuando llegaba, la señora de las empanadas apenas estaba instalando su pequeño puesto, donde de forma muy aseada y organizada, colocaba todo para preparar las empanadas, dependiendo de la cantidad que el cliente deseaba.

Lo cierto es que empezar una mañana de caminata en Manzanillo, era la mejor forma de comenzar el día, y luego bajar a la playa para compartir con los pescadores el arrastrar sus redes, inclusive corría con la suerte de recibir un par de pescados por haber ayudado en la faena.

También nos gustaba ir al mercado de “Conejeros”, donde se conseguían empanadas muy buenas, de gran calidad y sabores muy variados.

En nuestros paseos para Higuerote con los amigos de mi amada María Carolina, uno de nuestros rituales, era detenernos a comer empanadas antes de iniciar un agradable fin de semana, de playa y piscina, con unas excelentes y agradables personas, quienes se encargaban de disfrutar al máximo las bondades del clima del apartamento de playa de Karina y las atenciones del buen amigo José y el joven Andrés, un experto jugando ese extraño juego llamado Uno, que creo que nunca llegaré a entender. Fines de semana que se asocian en mi mente a relax, buena compañía, conversaciones sobre deportes, fútbol y parrilla.

Otro recuerdo era ir a comprar empanadas en el mercado “Guaicaipuro”, donde la oferta también era variada y abundante, y podías conseguir empanadas “Dominó” de caraota con queso, jamón, carne molida, carne mechada, pabellón o chicharrón.

La empanada siempre está asociada en mi mente, a una excelente combinación para desayunar y hasta almorzar, que de manera genérica pedíamos en los locales del centro de Caracas, como dos “empanadas y una maltín Polar”, y con esa deliciosa combinación, ya podías comerte el mundo.

De los dieciocho años en los que trabajé para el Ministerio de Educación, puedo recordar infinidad de sitios, donde a primera hora del día podías conseguir empanadas sencillas, y también las famosas “operadas”, que era una empanada con tu sabor preferido, por ejemplo carne mechada, y que el lunchero de manera diestra, abría por la mitad con un cuchillo y podía colocarle abundante queso amarillo, o jamón, o guiso de salchichas, y que se convertían en todo un reto consumirlas sin perder nada de ese exquisito y generoso relleno.

La preferida de mis hijas Rosana del Pilar y Katherine Sofía, era la empanada de queso, casi siempre es la preferida de todos los niños. La empanada tiene forma de media luna y su masa es firme, algo arenosa, debe estar dorada y crujiente. En algunas partes es endulzada con un poco de papelón. Como ya hemos comentado los rellenos varían de acuerdo a la zona: en Margarita y el oriente del país las más comunes son las de cazón, raya o cualquier otro pescado y en Los Roques se pueden encontrar las de langosta, siempre acompañadas de ese delicioso “mojito”, y en nuestra región central las de “pabellón” que se rellenan con carne mechada, caraota y tajada. Las más típicas de todo el país son las de queso, pollo y carne molida o mechada.

También el tamaño y el grosor pueden ser sorprendentes; desde empanadas pequeñas con masas muy delgadas y coloreadas con onoto, como las margariteñas, hasta otras más gruesas y grandes, como las centrales a las que estamos acostumbrados los caraqueños. Hay una variación interesante dependiendo de su uso, las pequeñas que se sirven como pasapalos y las grandes para el desayuno, merienda o almuerzo.

¿Cómo preparar empanadas?

Ingredientes para hacer 12 empanadas: 2 tazas de harina de maíz precocida, P.A.N o Juana. 2 ½ tazas de agua. 1 ½ cucharaditas de sal, 1 cucharadita de azúcar (opcional). 200 gramos de queso blanco semiduro rallado, caraotas, jamón, carne molida, mechada, pescado esmechado, chicharrón, guacucos, chipi-chipis, tajadas, o lo que a usted le provoque. Abundante aceite de maíz, papel absorbente.

Es importante preparar y servir con un mojito o guasacaca criolla.

Preparación: 1) En un recipiente se mezclan el agua, la harina, la sal y el azúcar. 2) Se amasa de modo similar que para las arepas y hasta que la mezcla quede homogénea. Se hacen bolitas, no muy pequeñas. 3) Sobre una superficie plana se extiende un plástico. Se coloca en el centro una de las bolitas y se presiona con los dedos hasta hacer un círculo delgado (con menos de ½ cm de grosor). 4) En el centro, se colocan 1 o 2 cucharadas de queso, o del relleno que usted haya elegido y preparado previamente. 5) Se dobla el plástico junto con la masa, cubriendo el relleno (de manera que quede en forma de semicírculo). 6) Con los dedos se presiona el borde externo sobre el plástico para cerrarlo debidamente. 7) En un caldero con abundante aceite, se fríen las empanadas a fuego medio hasta que se doren. 8) Cuando ya están doraditas se retiran con mucho cuidado y se escurren sobre papel absorbente. Opcional: Se puede agregar aceite onotado o papelón a la masa.

Una vez listas, se le presentan al comensal, con una deliciosa y fría “Maltín Polar”, y la guasacaca.

Una receta sencilla para preparar la “Guasacaca criolla”, nos la presenta la profesora Lolita Llamozas de Lleras Codazzi en su libro: Ayer y hoy en mis recetas venezolanas, este libro es una obra maestra en miniatura, para quienes apetezca comerse un buen plato criollo “de los de antes”. Las recetas que ofrece son sencillas y fáciles de seguir, pero son precisas y eficaces. El perfeccionismo de esta señora permite producir una obra de infalibles resultados, según su presentador Luis Felipe Urbaneja:

Ingredientes: 1 cebolla grande. 1 pimentón pequeño. 1 ají picante. Unas ramitas de perejil. 1 ½ taza de aceite. 3 cucharadas de vinagre. 1 cucharadita de mostaza. 1 cucharadita de sal. 2 tomates manzanos. 1 aguacate grande.

Modo de preparar: Triture la cebolla, el pimentón, ají y perejil; agregue el aceite, vinagre, mostaza y sal. Mezcle esta preparación con los tomates pelados y sin semillas, cortaditos y el aguacate picadito en trocitos. Sírvalo en una fuente abundante para que cada comensal, le coloque la cantidad deseada.

Es así, como iniciando el día, con una comida tan exquisita, y acompañado de una malta bien fría, puedes obtener toda la energía necesaria para “comerte al mundo”. Cuando regreso a esos recuerdos de Margarita, y de esos agradables desayunos en el pueblo de Manzanillo, se asocian en mi mente el compartir en las mañanas con esas nobles y trabajadoras señoras, que firme y pacientemente te hacían las empanadas que pedías, contando alguna anécdota o conversando de manera chispeante sobre cualquier tema. Muchas veces después de ayudar a los pescadores en la orilla de la playa, y recibir un par de buenos pescados, era invitado a pasar más tarde, donde encontraba a los aguerridos pescadores de Manzanillo, descansando de su jornada de trabajo, con una pipa gigante llena de hielo y polarcitas, que estos sabios señores habían puesto a enfriar, y que de manera cordial te invitaban para que te sirvieras la primera bien fría del día.

Nosotros en H.A.M Venezuela te ofrecemos la posibilidad de regresar con tu imaginación a nuestro país, con nuestros variados y exquisitos productos, que tenemos disponibles en nuestra tienda Online Shop, y que te permitirán disfrutar de artículos venezolanos en Alemania y en Europa. Sabes que siempre puedes contar con nosotros, porque somos tu familia y recuerda que siempre llevamos Venezuela a tu hogar.

Bibliografía

Lolita Llamozas de Lleras Codazzi, Ayer y hoy en mis recetas venezolanas, Editorial Bruguera Venezolana, S.A., Caracas, 1973.

Tulio Hernández (editor) Cocinar a la venezolana – Guía práctica, El Nacional, Caracas, 2001.

Por  Carlos Torres Bastidas, copywriter y redactor de contenidos de H.A.M Venezuela.

editorial@hamvenezuela.com

19 pensamientos en “La empanada nuestra de cada día

  1. Mayo y Luis

    Wow, las empanadas son mis favoritas para desayunar los sabados con su respectiva crema tartara y picantico,cuando voy a la Isla de Margarita desayuno todos los dias con Las famosas empanadas de cazon y mi respectiva Malta,aunque aqui en mi pueblo Ciudad Ojeda hay un señor muy famoso que prepara unas empanadas operadas muy ricas,espero algun dia vengas al zulia de visita para llevarte al Rincon de Daisy, sino te las prepara tu tio Luis jajajajaja,saludos

    1. Elizabeth Rodriguez

      Buenas tardes Carlos excelente escrito dónde me transportastes a las empanadas de Puerto La Cruz y Margarita mis preferidas son las de cazón con una malta

  2. Gregorio Larrua

    Muy buen artículo, en lo personal prefiero acompañar esa deliciosa empanada con un jugo natural o un papelón con limón mi favorito la de carne esmechada con mojito!!

  3. Eunice

    Nuestras empanadas venezolanas son las mejores. Acompañadas de variados rellenos y son de diversos tamaños, cada región le da su toque especial. Excelente artículo.

  4. José Antonio Rodríguez E.

    Excelente material… Conecta con sabores y emociones que nos llevan a nuestra esencia de Venezolanos!!!!!! Muchas gracias!!

  5. Flor Magalhaes

    Al Leer este artículo mi mente viajó a un pasado lleno de gratos y hermosos recuerdos de momentos vividos a orillas de la playa de Macuto los fines de semana, en las mañanas como desayuno una rica empanada de queso, de paso mis preferidas también, aún reconociendo que cualquier otro relleno de los nombrados en el artículo son divinamente exquisitos. Muchas gracias por compartir este artículo Carlos, y gracias por la receta de la guasacaca. Saludos desde Portugal.

  6. Jose Luis Gutierrez

    Carlos, Excelente articulo donde dejas plasmado nuestra tradición como lo es La Empanada y acompañada de una malta bien fría. P.D. siempre a la orden para la tradicional parrilla en higuerote. Jose

  7. Wilmer Torres

    Particularmente mis favoritas son las de cazón y las de pabellón, aunque siento un gusto partícula por iba que me preparaba amable una gocha, ( así se hace llamar) en la población de Puerto piritu, donde acostumbro a veranear que son de raya con plátano frito, emulando el delicioso pastel de chucho, las polifacéticas empanadas suelo acompañarlas con salsa de ajo, es tal la adicción a esta suculenta salsa que aprendí a prepararla

  8. Carolina Bermúdez

    Hermoso articulo lleno de recuerdos muy agradables para mi .. Desde las idas a Higuerote con nuestro ritual al llegar . Las empanadas de 2bs en el Palito, parada obligada antes de acampar en cayo sombrero en Morrocoy, Las Operadas antes de montarnos en el Ferry para ir a Margarita. Las empanadas en Playa El Agua. Las empanaditas para llevar del restaurante El Tinajero de los Helechos para la cena. Las empanadas de los domingos en los chorros y el momento de Oro cuando mi hijo Roberto me dio una clase magistral de como preparar las mas ricas empanadas hechas con el mejor ingrediente , El Amor .

  9. Javier Hilario Madrid Rujano

    Excelente artículo sobre uno de nuestro platos típicos venezolano: la empanada, con sus diversos rellenos. Muchísimos éxitos en tus próximas entregas literarias. Felicidades.

  10. Ruben

    Excelente articulo amigo Carlos, sobre algo muy venezolano en su forma de disfrutarlas en los desayunos sobre todo. Espero juntos podamos saborear muchas empanadas, principalmente reina pepiadas y de cazón con otros panas en la linda Venezuela

  11. Alvaro Trujillo

    Toda mi vida he sido comedor empedernido de empanadas, ahora ya no tanto ya que el doctor me recomendó evitar las frituras. Comí empanadas hechas en casa, en restaurantes y en tarantines de la calle. Eso sí, en los tarantines hay que tener cuidado con las medidas de higiene del vendedor porque una vez me intoxique con una empanada de cazón que me comí por los lados del Nuevo Circo. Pero es que para nosotros, los venezolanos, la empanada representa una eterna debilidad gastronómica y no podemos dejar de deleitarnos con la variedad de sus sabores. Me gustó mucho el artículo, recordé mis empanadas de queso que compraba en la cantina del colegio. Eran especialmente divinas porque la masa siempre tenía un delicioso punto de azúcar, que lo notabas al primer mordisco.

  12. Katherine

    Encantada por el artículo ❤️
    Tantos recuerdos de esas mañanas de los fines de semana, donde comer empanada me ponía de buen humor!

  13. Carmen Castro Montes

    Carlos…tus escritos siempre me remontan a momentos muy especiales, gracias. Las empanadas Argentinas son de reconocimiento mundial, peoi se encontraron con una venezolana, que no ha perdido sus tradiciones. Y ahora acostumbrando a mis nietos a disfrutar de nuestraa delicias. Lo que puedo añadir es las empanadas que nos comíamos a la orilla de la playa en Margarita y también en el Litoral, ofrecidas en canastos de mimbre y tapaditas con unos trapitos humildes….la mayoría las traín los hijos, nietos, sobrinos…de las cocineras. Y sí mis hijas preferían las de queso, los mayores de cazón y carne mechada. Gracias me haces muy feliz con tus comentarios y los maravillosos recuerdos, que vienen a mi memoria.

  14. Zulaima

    Las empanadas sin un plato con su técnica de preparación. Prefiero y añoro las elaboradas en Isla de Margarita y Carupano…con la masa bien finita y tostada y de cazón. Que delicia!

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